viernes, 3 de enero de 2020

1924 El ministro Loza y los nomencladores


En 1924 el ministro de Obras Públicas de la Nación del gobierno de Marcelo T. de Alvear, Dr. Eufrasio Loza observó con desagrado que muchas estaciones del ferrocarril llevaban el nombre de las personas que donaron tierras para la construcción de las mismas. Loza, un antiguo liberal que había sido gobernador de Córdoba desde mayo de 1916 a mayo de 1917, pertenecía al sector mas conservador del radicalismo y lo indignaba que sólo en contadas ocasiones la donación tuviera fines altruistas, ya que la construcción del Ferrocarril valorizaba sus campos, favoreciendo el transporte de la producción de los mismos hacia los centros poblados o permitiendo lotearlos con gran ganancia. Incluso algunos donaban los terrenos de la estación pero vendían a las empresas o al Estado los necesarios para el tendido de las vías.

Dibujo de Cao

El disgusto se tradujo en una resolución que disponía que la Dirección General de Ferrocarriles debía proceder a la revisión general de los nombres de las estaciones ferroviarias, colocando una placa que explicara el significado o motivo de la denominación, para que los usuarios y vecinos se informaran.
Loza dejó el ministerio al año siguiente, nunca se cumplió lo dispuesto y sólo quedó como una anécdota ferroviaria mas. Una localidad del departamento de Río Seco, en el norte de Córdoba, lleva su nombre. Como homenaje al ministro contaremos que la estación ubicada allí no tiene su apellido en el nomenclador. Se llama Candelaria Norte, por la Virgen de la Candelaria que se encuentra en el pueblo. Pertenecía al  ramal James Craik - Forres del ex FC Mitre, actualmente operado por el NCA para servicios de cargas, pero sólo hasta Sebastián Elcano. Fue habilitada al tráfico por el FC Central Argentino en 1932 y hoy no se encuentra operativa

lunes, 16 de septiembre de 2019

Borges y su relación con el ferrocarri


En los cuentos de Borges, muchos de sus personajes viajan en tren. Van algunos ejemplos: en “La muerte y la brújula” Erik Lönnrot viaja hacia la quinta de Triste-le-Roy utilizando el ferrocarril. En “El jardín de senderos que se bifurcan” el tren es utilizado por el espía y catedrático Yu Tsun y en "El Sur", Juan Dahlmann toma en Constitución un tren que no llegará a su destino y lo dejará en una estación “en medio del campo”, hecho que resulta fundamental en la trama.
No es casual la abundancia de referencias ferroviarias, ya que Borges mismo fue habitual usuario del Ferrocarril del Sud (hoy Roca)
En su infancia viajaba hacia Adrogué, ese "largo laberinto tranquilo, de quintas, un laberinto de vastas noches quietas", donde pasaba sus vacaciones, primero en el hotel “La delicia” y luego en la quinta “La Rosalinda”, que alquilaban. Años después vivió con su madre y su hermana en una casa en Diagonal Brown 301 que les pertenecía.
Ya adulto y hasta mediados de la década del 40, cuando se habilita la ruta 2, hacía el viaje en tren hacia Mar del Plata, donde pasó muchos veranos con sus amigos, en la Villa Victoria, de Victoria Ocampo y en Villa Silvina, de Silvina Ocampo y Adolfo Bioy Casares.
Con sesenta y siete años, cuentan que alguna vez utilizó el ferrocarril Roca para ir a Ringuelet a cortejar en la casa de 7 entre 516 y 517 a quien sería su primer y efímera esposa, Elena Astete Millán.
Borges solía decir que la última vez que pudo ver fue en un tren. Concretamente paadecía una enfermedad congénita que le producía una notable disminución de la visión y a pesar de las recomendaciones de sus médicos, su pasión por la lectura pudo mas y pasó todo el viaje en tren de Plaza Constitución a Mar del Plata leyendo. Cuando llegó a destino, se encontró virtualmente ciego.








jueves, 7 de febrero de 2019

Los chicos y los trenes del holocausto



El Ministerio de Transporte del Reich organizaba los itinerarios de los trenes de lGerman Reichbahn que trasladaban a los deportados judíos hacia los campos de concentración, aportando de manera crucial a la logística del exterminio. La empresa nacional de ferrocarriles transportaba cincuenta personas hacinadas en un vagón, en formaciones de cincuenta vagones de carga, lo que le permitían llevar dos mil quinientas personas en cada convoy y la SS le pagaba por cada prisionero judío deportado el mismo precio por kilómetro que se cobraba a un pasajero alemán, medio pfennig (penique, pequeña moneda alemana que valía 1/100 de un marco). Las condiciones del traslado eran terribles: a los prisioneros no les daban agua ni alimentos, Padecían calor extremo en verano y temperaturas heladas en invierno y sólo disponían de un balde como sanitario. No es de extrañar que muchos murieran en el trayecto.



A pesar de tan injusto y bestial trato y en medio de la tragedia, los niños deportados, que igual que a muchos de nosotros les encantaban los trenes, hicieron dibujos maravillosos. Se les queremos mostrar hoy como homenaje a los sobrevivientes y recuerdo a las víctimas del Holocausto.




El atentado del 17/1/1908 a una formación del FCS







La revista Caras y Caretas en su edición del del 25/1/1908 contaba que una semana antes, el viernes 17 de enero, cerca de las cinco de la tarde, una formación que pertenecía al Ferrocarril del Sud sufrió un atentado poco antes de arribar a Constitución. Una bomba de fabricación casera explotó en el interior de uno de sus coches, provocando la muerte de un pasajero, Salvador Stella, casado, de 35 años de edad y padre de varios niños. Otros pasajeros resultaron heridos, alguno de ellos de gravedad.





El caos que desató la explosión hizo que algunos pasajeros que iban armados intentaran defenderse comenzando a disparar.  Los efectivos policiales que habían acudido también usaron sus armas apuntándolas contra los vagones. Se dispararon, según “Caras Y Caretas”, mas de trescientos tiros y por unos minutos la situación pareció incontrolable. Afortunadamente primó la cordura y se logró restablecer alguna forma de orden, permitiendo la atención de los heridos y una accidentada evacuación de la formación.
Según investigaciones posteriores, otras dos bombas estaban preparadas para activarse y por distintas razones afortunadamente no se utilizaron. Una de ellas fue encontrada por un empleado ferroviario de la estación Barracas, Eduardo Molemberg, quien le avisó al guardatren Pedro García. Este actuó con celeridad y cortó la mecha, inutilizándola. La otra fue llevada a su casa accidentalmente por un joven de diecinueve años, Vicente Facio, quien confundió la canasta que la contenía con la suya. Posteriormente fue desactivada por las autoridades.










La bomba
La bomba anarquista, que la revista "Caras y Caretas" del 25 de enero de 1908 define como "Una máquina infernal, combinada con diabólica sabiduría" constaba, como puede comprobarse en la imágen, de: 1) Pieza agregada al reloj, donde se ven los fósforos cuyas cabezas dan sobre un frotador (2), los encendidos que comunican el fuego a la mecha (3), que a su vez lo transmite a la bomba (4).





Gonnet












City Bell







martes, 23 de octubre de 2018

Ferrocarril Provincial Estación Saladillo Norte







A fines de 1912 el Ferrocarril Provincial trabajaba en el tendido de las vías del ramal que partiría de La Plata para llegar a Mira Pampa.  El 7 de febrero de 1913 se inauguró el tramo que llegaba hasta Saladillo. El Ferrocarril del Sud no permitió la construcción de una estación en la ciudad por lo que el Provincial tuvo que edificarla a cinco kilómetros. La estación se llamó Saladillo Norte y operó hasta el 28 de octubre de 1961. El Manual de Estaciones de 1958 nos dice que estaba habilitada para pasajeros, carga, hacienda encomiendas y telégrafo. Aunque en sus últimos años estaba prácticamente desmantelada.


Oscar Rodríguez y Francisco Valsecchi, últimos Jefe y Auxiliar en Saladillo Norte
 Aquí Saladillo – 02-09-1967

Los pasajeros que querían bajar en la ciudad y estaban en buena condición física, se apeaban en un lugar de la traza, dentro de la ciudad de Saladillo, donde la formación aminoraba la marcha. Los demás tenían que utilizar los coches de alquiler que estaban dispuestos en Saladillo Norte y que les permitían llegar a la ciudad. Ese lugar pasó a ser conocido como “El Apeadero” y, años mas tarde, cuando el FCS flexibilizó su posición, se construyó allí una estación, inaugurada el 23 de Octubre de 1927,

El ferrocarril en San Marino

                               La República de San Marino tiene poco más de 30.000 habitantes y 61 km cuadrados de superficie. Está ubicada ...