Un signo de los nuevos tiempos: la dirigencia de la Unión Ferroviaria decidió apoyar los cambios motorizados por un grupo de afiliados y afiliadas con ganas de modificar la tradicional estructura patriarcal del gremio. Que el sindicato ejerza acciones en defensa de los derechos de las mujeres y de aquellos que optan por una sexualidad no tradicional sin dudas es un notable avance. Además, en este caso las palabras son acompañadas por hechos, ya que se dispuso el aumento de la cantidad de mujeres y miembros del colectivo LGBTQ+ en las listas de delegados y el apoyo al cupo Trans. Por eso, si bien solo uno de quienes hacemos este blog es trabajador ferroviario, nos parece importante manifestar nuestro reconocimiento y nuestro compromiso.
martes, 9 de noviembre de 2021
Gremios ferroviarios: la Unión Ferroviaria y la ampliación de derechos
Un signo de los nuevos tiempos: la dirigencia de la Unión Ferroviaria decidió apoyar los cambios motorizados por un grupo de afiliados y afiliadas con ganas de modificar la tradicional estructura patriarcal del gremio. Que el sindicato ejerza acciones en defensa de los derechos de las mujeres y de aquellos que optan por una sexualidad no tradicional sin dudas es un notable avance. Además, en este caso las palabras son acompañadas por hechos, ya que se dispuso el aumento de la cantidad de mujeres y miembros del colectivo LGBTQ+ en las listas de delegados y el apoyo al cupo Trans. Por eso, si bien solo uno de quienes hacemos este blog es trabajador ferroviario, nos parece importante manifestar nuestro reconocimiento y nuestro compromiso.
martes, 4 de mayo de 2021
Racismo, discriminación y muerte en el Roca: el asesinato de Marcelina y su bebé Alejandro
El 10 de Enero de 2001 la xenofobia y la imbecilidad mezclada con odio berreta e ignorante mataron a una mujer de 30 años y a su hijo de 10 meses. Sucedió en el Roca, cerca de la estación Kosteki y Santillán, en ese momento llamada Avellaneda.
Marcelina Meneses nació en Bolivia y emigró con su familia a nuestro país a mediados de la década de los noventa. Trabajaba en un supermercado y vivía con su esposo, el albañil Froilán Torres y sus dos hijos en Ezpeleta.
El miércoles 10 de enero Marcelina y su hijo menor, Alejandro, tomaron alrededor de las 9 horas en la estación Ezpeleta un tren que partía con destino a Plaza Constitución. Ellos iban a un hospital de Avellaneda para una consulta médica para el pequeño. Con el chico en su espalda y algunas bolsas y bolsones apenas pudo acomodarse cerca de la puerta, pensando que de esa manera se le iba a facilitar el descenso, ya que el tren iba completo. Iba parada, porque nadie tuvo la decencia de cederle el asiento a pesar que viajaba con un bebé de pocos meses. Cuando se aproximaba a su destino, al intentar acercarse a la puerta golpea accidentalmente con un bolso a un energúmeno de unos 65 años que le grita “boliviana de mierda”. La señora, mostrando una dignidad que seguramente su ofensor nunca tendrá, hace caso omiso al insulto y continúa su trabajoso camino. A pesar de la intervención de un pasajero, Julio Giménez, en defensa de Marcelina, un ataque xenófobo se desató con violencia singular. Marcelina Meneses fue insultada y maltratada y en un confuso episodio que involucró a un hombre llamado Daniel, empujada hacia las vías con el tren en movimiento. Ella y su pequeño hijo fallecen.. Nadie, salvo Giménez, acudió en su defensa, nadie se indignó ni buscó al culpable, ni se intentó detener e identificar al asesino. Las autoridades del ferrocarril hicieron todo lo posible por enterrar el caso, afirmando que fue atropellada cuando caminaba por las vías. Y la policía y la justicia encabezada por el fiscal Devoto tampoco mostraron interés por encontrar a los responsables.
Los carteles y volantes que la familia de la víctima distribuyó en la estación consiguieron acercar al testigo Giménez y difundir las verdaderas circunstancias en las que se produjo el asesinato de Marcelina y su bebé. A pesar de los obstáculos interpuestos por TMR y la indiferencia de las autoridades que hicieron que el doble crimen de odio quedara impune, la familia no se amilanó y continuó con la difusión del caso. Gracias a estas gestiones y al apoyo de distintas organizaciones que luchan contra el racismo y la discriminación, la legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, por Ley N° 4409/12, declaró el 10 de enero, día en que murió, como Día de las Mujeres Migrantes. Como homenaje y como afirmación de los derechos de todas las mujeres migrantes y sus familias. Desde 2018 un mural en la línea E del Subte la recuerda.
El Centro Integral de la Mujer Marcelina Meneses, con sedes en Ezpeleta y
Buenos Aires, es una organización de la sociedad civil que promueve la defensa,
la atención y el acompañamiento de los derechos de las mujeres migrantes y sus
familias, dentro su contexto territorial.
domingo, 18 de abril de 2021
Estación Barraca de Peña
Puede decirse que es la construcción
ferroviaria en pié mas antigua, si bien fue erigida en 1774 por Francisco de la
Peña y Fernández con otros fines: comerciar frutos del país. La construcción
actual fue realizada cuando ya pertenecía a Emilio Vicente Bunge, a partir de 1860. Constaba de un antiguo almacén
que incluía un “piringundín”, que era un baile
para gente de baja estofa, normalmente alcoholizada y con ganas de pelear. Tal
nivel de marginalidad espantaba a las mujeres, teniendo los asistentes que
conformarse con bailar hombres con hombres. El público que asistía desde afuera
a este espectáculo tan particular se divertía en grande, “titeando”
(burlándose) de los bailarines, que no pocas veces respondían con agresividad y
generaban grescas de importantes dimensiones. Volviendo al edificio, y
disculpándome por esta particular digresión, disponía de un
edificio de mampostería que operaba de improvisado y muy rudimentario hotel de
pasajeros. Por último contaba con una oficina de entradas y salidas ubicada
frente a la vía, además del espacio para estiba y resguardo de lana, carbón y
maderas.
La estación de
carga y pasajeros propiamente dicha, fue inaugurada el 1 de septiembre de 1865
como intermedia del Ferrocarril Buenos Aires a la Ensenada. En 1898 el FCBAPE
fue comprado por el Ferrocarril del Sud y el ramal dejó de prestar servicios de
pasajeros en 1910, como parte de la política del FCS que dispuso concentrar
esos servicios en Constitución.
Restaurado en
2007 por el Gobierno de CABA y declarado todas sus instalaciones como Área de Protección Histórica (APH), en 2010
recibió los restos de una embarcación mercante de fines del siglo XVIII, que se
había encontrado a fines del año anterior durante las excavaciones para la
construcción de un complejo residencial en el barrio de Puerto Madero.
El Ferrocarril de Buenos Aires a Ensenada
En 1857,Buenos Aires estaba constituido en estado soberano e
independiente como lo expresa categóricamente el artículo 1.º de la
constitución vigente, que dice "Buenos Aires es un estado con el libre
ejercicio de su soberanía interior y exterior."- Constituido así, la
plenitud de las atribuciones legislativas acordadas por la constitución del
estado residía en la asamblea general autorizada expresamente por el art. 58 de
la carta fundamental a "hacer todas "las leyes u ordenanzas que
reclama el bien del estado, y que digan "relación a solo él, modificar,
interpretar y abogar las existentes." Fue así que, en uso de estas
atribuciones constitucionales, se dictó la ley de fecha agosto 25 de 1857, que
autorizaba la construcción del ferrocarril entre la ciudad de Buenos Aires y la
Ensenada de Barragán, en las mismas condiciones sancionadas para el del oeste.
En cumplimiento de dicha ley el poder ejecutivo celebró el contrato de
concesión con Alfonso Lelievre, quien por distintos motivos no pudo avanzar y
dos años mas tarde dejó su lugar a James C. Simpson, que en 1863 realizó el
traspaso de la misma a Guillermo Wheelwright. Los trabajos se iniciaron ese
mismo año y en Septiembre de 1865 la nueva línea, de trocha ancha (1,676 m) brindaba servicio desde la estación Venezuela,
ubicada al final de la calle del mismo nombre, y muy cerca del río.
Venezuela perderá su condición de terminal con la inauguración de
la estación Central, ubicada en el Paseo de Julio (hoy Leandro N. Alem). La
construcción de esta resultó a partir de un acuerdo entre los representantes
del Ferrocarril del Norte y del Ferrocarril La Boca-Ensenada, teniendo como fin
la vinculación de ambos ferrocarriles.
En 1866 se inauguró un ramal desde General Brown hasta La Boca. Circulaba por un primitivo viaducto de hierro
y madera que corría paralelo a la costa del Río de la Plata hasta Guillermo
Brown (Casa Amarilla). Allí se dividía en dos ramales. Uno de ellos seguía la
calle Caminito, y llegaba a la Vuelta de Rocha; el otro se dirigía a la Barraca
Peña. En 1865 se inauguró el primer tramo que iba desde Paseo Colón y Venezuela
(Buenos Aires) hasta Tres Esquinas, en Barracas. En 1866 se inauguró un ramal
desde Guillermo Brown hasta La Boca.
Las vías cruzaron el Riachuelo por un puente metálico (derribado por una inundación en 1884, y reemplazado por otro de maderas duras hasta la construcción de un puente de hierro inaugurado en mayo de 1889) Ya a cargo de la Buenos Aires & Ensenada Port Railway y con una nueva terminal, la Estación Central, el 18 de abril de 1872 amplió su recorrido y llegó hasta Quilmes. Luego de atravesar el Riachuelo, llegaba a Barracas Iglesia (Avellaneda) cruzaba la avenida Pavón y pasaba por donde hoy se encuentran la Escuela Normal, la calle Belgrano y el Colegio Pío XII, para, siguiendo la actual calle San Martín, dirigirse al paraje El Sarandí y a la estación General Mitre (hoy Sarandí). De allí al apeadero Km 14 o Casa de las Bombas, hoy Wilde, y luego a Quilmes.
Los servicios eran mixtos (pasajeros y cargas) y además se daban prestaciones telegráficas. El gran puerto de aguas profundas que se iba a construir para aprovechar el puerto natural de Ensenada, nunca se concretó, perjudicando al Ferrocarril de Buenos Aires-Ensenada, que fue perdiendo importancia y pronto enfrentó graves problemas económicos.
La Estación Central en Buenos Aires el 14 de febrero de 1897 fue destruída por un incendio Las empresas de los ferrocarriles Central Argentino, Buenos Aires al Pacífico y Buenos Aires-Rosario, pasaron a operar en la Estación Retiro. Y la línea Buenos Aires-Ensenada volvió a su estación Venezuela y más tarde a la de Guillermo Brown.En 1898 el FCBAPE fue adquirido por el Ferrocarril del Sud, que realizó varias modificaciones en su
trazado. A partir de octubre de 1909 todos los trenes de pasajeros del F.C.S
partieron y llegaron a Plaza Constitución y la Estación Avellaneda quedó
convertida en estación de empalme para los ramales a Quilmes y a Temperley. A
partir de 1910 el ramal Pereyra - Ensenada perdió importancia respecto del Constitución - La Plata - Río Santiago. Todavía
se mantuvo activo hasta la década del 70, utilizado sobre todo con fines
turísticos, para llegar a Punta Lara.
En enero de 1973, el ramal Pereyra - Ensenada quedó clausurado
definitivamente y buena parte de sus vías fueron levantadas..
.
viernes, 27 de noviembre de 2020
Demonología ferroviaria. la chancha con cadenas
De los muchos e interesantes bestiarios que se han escrito, es probable que, “El libro de los seres imaginarios” de Jorge Luis Borges sea el mas divertido. Uno de los seres allí descriptos es “la chancha con cadenas”, un arraigado mito del norte de Córdoba y su zona de influencia, muy relacionado con el ferrocarril. Escribe Borges: “En la página 106 del Diccionario folklórico argentino (Buenos Aires, 1950) de Félix Colluccio se lee: «En el norte de Córdoba y muy especialmente en Quilinos, se habla de la aparición de una chancha encadenada que hace su presencia por lo común en horas de la noche. Aseguran los lugareños vecinos a la estación del ferrocarril que la Chancha con Cadenas a veces se desliza sobre las vías férreas y otros nos afirmaron que no era raro que corriera por los cables del telégrafo, produciendo un ruido infernal con las "cadenas". Nadie la ha podido ver, pues cuando se la busca desaparece misteriosamente.»”
Para algunos este ser es de origen diabólico, tiene
intenciones malignas y es de color negro intenso; para otros es sólo un alma en
pena que arrastra su desgracia y sus cadenas y es de colores que varían del
negro al rojo.
No es casual que los pueblos donde esta leyenda era mas fuerte estuvieran atravesados por vías férreas, ni tampoco que cuando se canceló el servicio ferroviario el mito comenzara a desvanecerse. Los pueblos desaparecieron o se pauperizaron y muchos de sus habitantes tuvieron que irse. El miedo que generaba la chancha con cadenas fue reemplazado por otros, mas concretos y terribles.
jueves, 25 de junio de 2020
El ferrocarril en Liechtenstein


Forst Hilti, también conocida como Schaan Forst Hilti, es una parada que fue recientemente mejorada y en la que se prevén varias reformas mas. Se encuentra frente a la sede de la Corporación Hilti, una multinacional, en las afueras de Schaan
Nendein es la otra estación activa. Se estudian cambios importantes en su infraestructura en caso de avanzar con la proyectada mejora de los servicios

Railjet 361 Zürich-Wien. No para en las estaciones del principado
miércoles, 24 de junio de 2020
El vagón sanitario de Salvador Mazza
El ferrocarril en San Marino
La República de San Marino tiene poco más de 30.000 habitantes y 61 km cuadrados de superficie. Está ubicada ...
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La más antigua referencia de la zona de San Vicente data del año 1618, donde los conquistadores españoles establecieron una reducción indíg...
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